Sábado de Gloria (o de pena ajena)

Ironía, sátira y reflexión sobre la digitalización, la política y la vida cotidiana en México. 3

Sábado de Gloria (o de pena ajena)

Por: Estilo inspirado en Germán Dehesa (27 de diciembre de 2025)

"Hoy intento digerir el último recalentado de la semana y el instructivo del Registro Celular que nos mandó don Pepe Toño Merino."

Aquí me tienen, queridos y atribulados lectores, tratando de digerir el último recalentado de la semana y, de paso, intentando entender el instructivo que nos mandó don Pepe Toño Merino para el famoso registro celular. Dice el manual de la Agencia de Transformación Digital que el trámite es "sencillo, intuitivo y amigable". ¡Válgame Dios! Con esos amigos, ¿quién necesita enemigos?

La odisea del registro

Ayer intenté entrar al portal para ver cómo estaba la cosa. Me pidieron el CURP, el RFC, el tipo de sangre, el nombre de mi primera mascota y una foto de mi iris izquierdo tomada bajo la luz de la luna llena. Al final, después de media hora de pelearme con un "robot" que me preguntaba cuáles cuadritos tenían semáforos, la pantalla se puso en blanco y me dijo: "Error 404: El sistema ha colapsado por exceso de ciudadanos obedientes". ¡Qué modernidad, de veras!

El sospechoso común

Lo que me irrita, don Pepe Toño, es que bajo su óptica de ingeniero, todos los mexicanos somos sospechosos hasta que su base de datos diga lo contrario. Usted corre a gran velocidad hacia el futuro, pero se le olvida que en el presente, mi tía Casimira no sabe qué es un código QR y vive aterrada de que, si no se registra antes del 9 de enero, el celular le va a explotar en la mano por órdenes de doña Claudia.

La prisa es mala consejera

¿Por qué tanta velocidad? ¿Por qué exponer los datos de los adultos mexicanos antes de tener un blindaje que ni los rusos puedan saltarse? Me cuentan mis ángeles —que hoy andan de compras en el tianguis— que ya hay "gestores" ofreciendo registrarte con un CURP ajeno por cincuenta pesitos. O sea que el padrón, antes de nacer, ya tiene más fugas que el sistema de aguas de la capital.

Cierre de semana

Doña Presidenta, mire usted que el país no se arregla con algoritmos si el factor humano sigue siendo la desconfianza. Ustedes quieren que les demos nuestra identidad en una charola de plata, pero no nos garantizan que esa charola no termine en la mesa de los malosos.

Mañana es domingo y toca descansar de la tecnología. Váyanse al parque, lean un libro de papel (esos no necesitan registro ni se les acaba la pila) y olviden por un momento que el Estado nos quiere tener bien "cuadriculados".

¿Y la certeza jurídica, don Merino? ¿Y el respeto al ciudadano, señora Presidenta?

¡Qué país, de veras, qué sábado!

— Nota: Este texto es una recreación basada en el estilo periodístico de Germán Dehesa para ilustrar su probable postura ante el Registro de Usuarios de Telefonía Móvil y los riesgos de vulnerabilidad de datos en México hacia 2026.