Inocentes palomitas digitales

Ironía, sátira y reflexión sobre la digitalización, la política y la vida cotidiana en México. 4

Inocentes palomitas digitales

Por: Estilo inspirado en Germán Dehesa (28 de diciembre de 2025)

"Hoy es día de no prestar dinero, de no creerle al cuñado y de leer las noticias con una lupa de sospecha..."

Hoy es día de no prestar dinero, de no creerle al cuñado y de leer las noticias con una lupa de sospecha. Pero les tengo una mala noticia, mis queridos náufragos: en este México de finales de 2025, la broma más pesada no nos la hizo un amigo bromista, sino la Agencia de Transformación Digital. Lo malo es que su chiste del Registro Celular no termina hoy a la medianoche; ese nos va a costar la tranquilidad por los próximos años.

La broma que no da risa

Mire usted, don Pepe Toño Merino: hoy el país entero grita "¡Inocente palomita que te dejaste engañar!", pero usted y su equipo de genios del algoritmo nos lo dicen todos los días. Nos dicen que el registro es para nuestra seguridad, y nosotros, como palomitas mensajeras sin rumbo, ahí vamos a entregarles el iris, la huella y el CURP. ¿De veras creen que somos tan inocentes? ¿O es que ustedes ya se creyeron su propio cuento de hadas digital?

El fondo del asunto (Sin bromas)

Hablando en serio —que para eso es domingo—, lo que está pasando es de una gravedad que ni el recalentado más pesado logra disimular. Ustedes, doña Claudia y sus técnicos de confianza, están corriendo a una velocidad suicida. Quieren concentrar en un solo servidor el ADN civil de 130 millones de mexicanos. Eso no es modernidad, es una temeridad que raya en la insolencia.

¿Ya se les olvidó el hackeo al INE? ¿Ya borraron de su memoria los 90 millones de credenciales que terminaron en un mercado virtual por tres centavos? No hay seguridad en el manejo de datos sensibles en este país, y pretender que esta vez "será diferente" es la broma más cruel de este 28 de diciembre.

La mano derecha y el puño cerrado

Don Pepe Toño Merino tiene una personalidad técnica fascinante: cree que el mundo es un Excel perfecto donde todo cuadra. Pero la realidad mexicana es un lienzo de manchas y tachones. Al exigirnos el registro bajo amenaza de cortarnos la señal el 9 de enero, están usando el puño cerrado de la burocracia para forzar una "confianza" que no se han ganado. El ciudadano no se registra por convicción, se registra por miedo a quedar incomunicado en un país donde el celular es, a veces, la única defensa contra la soledad y la inseguridad.

Un mensaje para la Presidenta

Señora Presidenta: hoy es día de bromas, pero su padrón huele a política de control, no a estrategia de paz. No exponga más datos de los adultos mexicanos. No nos ponga en una charola de plata frente a los hackers que, esos sí, no descansan ni en Navidad ni en Año Nuevo.

Cierre de domingo

Queridos lectores, cuiden su teléfono, pero cuiden más su identidad. No se dejen engañar por cantos de sirena digitales. Si hoy alguien les pide dinero prestado, digan que no. Y si el Gobierno les pide su privacidad a cambio de una "seguridad" que no llega, al menos tengan la cortesía de preguntarles: "¿Y a ustedes quién los registra? ¿A ustedes quién los vigila?"

¿Y la protección real, don Merino? ¿Y la decencia política, señora Presidenta?

¡Qué país, de veras, qué inocentada nos están propinando!

— Nota: Este texto es una recreación basada en el estilo periodístico de Germán Dehesa para ilustrar su probable postura ante el Registro de Usuarios de Telefonía Móvil y los riesgos de vulnerabilidad de datos en México hacia 2026.