¡Feliz Navidad, mis queridos y vigilados náufragos!
Por: Estilo inspirado en Germán Dehesa (25 de diciembre de 2025)
"Espero que el Niño Dios les haya traído algo más que una notificación de la Agencia de Transformación Digital recordándoles que les quedan exactamente 15 días para entregarle su alma (y su CURP) al nuevo Padrón Celular."
Amanezco hoy con un ligero sabor a pavo y una pesadez que no es por la sidra, sino por la sospecha de que, para la próxima Navidad, Santa Claus no entrará por la chimenea, sino que hackeará directamente nuestro registro para saber si nos portamos bien o si le pusimos un "meme" irreverente a la Presidenta.
La Mano que Mece la Digitalización
Mire usted, don Pepe Toño Merino: en este día de paz y buena voluntad, le pregunto con la ingenuidad de un pastor de pastorela:
¿De veras cree que el 9 de enero los extorsionadores van a hacer fila en el Oxxo para registrar su huella digital y decir: "Buenas tardes, señorita, vengo a dar de alta mi línea para llamar a mis víctimas de la tarde"?
Lo único que va a lograr es que, para el Día de Reyes, nuestra identidad ande rodando por los puestos de Tepito junto con las películas de estreno.
El Regalo de Reyes
Me cuentan mis fuentes (ángeles con señal de internet intermitente) que la rapidez con la que quieren armar este "Tamal Digital" es tal, que ni siquiera se fijan en los parches. Quieren un México 5G con instituciones de 1G. Es como ponerle un motor de Ferrari a un vochito que ya no pasa la verificación.
¿Y los malosos?
Esos, doña Claudia, no necesitan CURP. Operan con la impunidad que no requiere señal de celular, sino silencio de oficina. Mientras nosotros, los ciudadanos "de a pie", estamos preocupados porque no nos corten la línea el 10 de enero, los de la "mafia del poder" se ríen mientras usan teléfonos satelitales que ni usted ni yo sabemos pronunciar.
Cierre Navideño
Querido lector: disfrute su recalentado. Apague el celular un ratito, no sea que el algoritmo detecte que está comiendo demasiada grasa y le manden una multa digital por falta de civismo alimentario.
¿Y la seguridad, señora Presidenta? ¿Y la ciberseguridad, don Merino?
¡Qué país, de veras, qué Navidad!