Carta Crítica

Ironía y reflexión sobre el lenguaje, el poder y los medios.

El Concurso de las Mentiras

Lunes 22 de Diciembre de 2025

El país amanece

¿Cómo amaneció el país? Hecho un nudo de palabras que ya no significan nada, querido lector. Amaneció con un periodismo que ya no informa, sino que nos avienta “periodicazos” de dopamina para ver si, entre el café y el susto, les regalamos un clic.

La rendición que no lo es

Hoy el blanco es Don Ricardo, el del “abonos chiquitos”, quien según los titulares “se ha rendido”. ¡Válgame la Real Academia! Resulta que ahora rendirse es contratar a una legión de abogados carísimos para pedirle a una jueza que te deje de cobrar.

Si eso es rendirse, yo quiero rendirme cada vez que llega el recibo de la luz.

Blindaje disfrazado de derrota

El titular nos dice que Salinas busca la bancarrota como quien busca un tesoro escondido. Pero la lógica —esa pobre parienta pobre que ya nadie invita a las redacciones— nos grita que lo que el magnate busca no es la derrota, sino el blindaje.

Es el viejo truco del escapista: se amarra las manos solito para que el público aplauda, mientras por debajo de la mesa ya tiene la llave del candado.

El verdadero drama: los medios

Pero lo más triste no es el juego del empresario, que al fin y al cabo hace su oficio de tiburón. Lo verdaderamente lúgubre es ver a nuestros periódicos dispararse al pie.

Han cambiado la tinta por el algoritmo. Ya no redactan para el ciudadano que piensa, sino para el dedo que pica la pantalla sin leer.

Ficción con disfraz de noticia

Nos venden una “rendición” que es en realidad un movimiento de ajedrez, esperando que seamos lo suficientemente ingenuos —o lo suficientemente ideologizados— para no notar la contradicción.

Don Ricardo no se ha rendido; está, como siempre, en medio de un “concurso” donde él pone las reglas y nosotros ponemos el asombro.

Y mientras la jueza Ruth le dice que “por ahora no”, el periodismo nos dice que “ya cayó”.

La pregunta pendiente

Hoy, por lo pronto, nos debemos una explicación:

¿En qué momento dejamos de leer noticias para empezar a consumir ficciones con olor a gasolina?

Posdata inevitable

P.D. de las mías: Si la lógica y las matemáticas ya no sirven para vender periódicos, que alguien me avise para ir empeñando mi silabario.

Nos vemos en el próximo clic, si es que el algoritmo nos deja encontrarnos.

— Columna de sátira mediática
(para lectores que todavía creen en las palabras)