Cruda Digital

Ironía, sátira y reflexión sobre la digitalización, la política y la vida cotidiana en México. 2

Cruda Digital

Por: Estilo inspirado en Germán Dehesa (26 de diciembre de 2025)

"Amanecemos hoy con la verdadera "cruda": la de los romeritos que no terminan y la del Padrón Celular que no perdona."

Amanezco hoy con la verdadera "cruda", la que no se quita con agua y aspirinas, sino con la desagradable sensación de que, después de celebrar la esperanza —ese invento tan útil en Navidad—, el 9 de enero nos va a llegar la cruda digital. Si anteayer brindábamos por el nacimiento de lo "bueno", ayer nos despertamos con la noticia de que la Agencia de Transformación Digital ya tiene lista su nueva maravilla tecnológica: el “garrote electrónico”, para que nadie se quede sin su grillete digital. Como si la libertad estuviera demasiado sobrevalorada y fuera mejor que todos estemos “plenamente identificados” para el bien de la humanidad.

Nada como un buen collar de control para recordarnos que, al final, lo único que importa es tener la autorización para vivir. ¡Felicidades, México! El futuro llega, y con él, la vigilancia.

La lógica del embudo

Mire usted, don Pepe Toño Merino, ¿en serio cree que su sistema tiene algún sentido? Lo que nos proponen tiene la lógica de un embudo mal diseñado. Por la parte ancha, nos meten a todos: a los que pagamos impuestos, a los que contestamos el teléfono con un “¿bueno?”, y a los que usamos el celular para enviar bendiciones de Piolín. Pero por la parte estrecha, por donde deberían salir los extorsionadores, solo sale un chorrito de excusas y “fallas de origen”.

¿Quién cuida al custodio?

Ayer, mientras brindábamos y nos sentíamos felices, otro "incidente" de datos personales sacudió el internet. Si los señores de Facebook ya se pusieron nerviosos, ¿qué nos espera a nosotros con una base de datos manejada por la burocracia nacional? Don Pepe Toño nos asegura que todo está blindado. ¡Ay, Dios! En este país, lo único que está blindado son las caras de algunos políticos. Lo demás, desde el metro hasta los servidores públicos, se detiene con un chicle o un apagón.

El mercado de la identidad

Lo que más me angustia, querido lector, es que este gobierno va a mil por hora en una autopista digital sin vallas de contención. Van a concentrar mi CURP, mi cara, mi voz y mi número en un solo lugar. ¡El catálogo perfecto para el crimen organizado! Ya me imagino el 6 de enero: los magos no traerán juguetes, sino discos compactos con la identidad de 100 millones de mexicanos, disponibles en cualquier puesto de Tepito por el precio de una guajolota.

Petición de Año Nuevo

Doña Claudia, antes de que sus técnicos decidan apagarme el celular en enero, ¿no podría usted pedirle a su “mano derecha” que, primero, nos digitalice la seguridad en las calles? Porque de nada me sirve estar plenamente identificado en su padrón, si cuando me asaltan, el policía de la esquina me pide que le preste mi celular para pedir ayuda... ¡porque el suyo no tiene crédito!

¿Y la privacidad, don Merino? ¿Y el sentido común, señora Presidenta?

¡Qué país, de veras, qué despropósito!

— Nota: Este texto es una recreación basada en el estilo periodístico de Germán Dehesa para ilustrar su probable postura ante el Registro de Usuarios de Telefonía Móvil y los riesgos de vulnerabilidad de datos en México hacia 2026.